Luego de un mes y tanto de no pasearme por la Blogosfera (¿motivos?¿excusas?¿razones? Buscarlas en mi blog personal, que aca me vengo a presentar y no da ya desde el vamos venir abriendo el paraguas) me pongo a visitar todo lo atrasado y me encuentro con que me están por expulsar de la casa...
Bueno, antes que lo hagan posteo lo que pensaba postear desde que se me invitó a este benemerito blog (que no se bien de que va ni a razón de que resulte elegida) y nunca hice, nunca es tarade mientras el owner no te eche...Empiezo:
Yo no soy
rubia, aclarado esto, continúo.
Yo nací morocha, bah, mas bien mi pelo era de un caoba, ponele, un chocolate, dirían ahora las marcas top top de cosas para pelo promocionadas por fulanas fashion de series yankis.
Hasta acá, ibamos bien, pero nació mi hermana.
Y ella nació
rubia. Muy rubia. Yo seguía creciendo con mi pelos morocho, mientras ella crecía con su pelo rubio... La vida comenzó a ser un martirio:
Tomaron por costumbre regalarnos lo mismo, pero con una diferencia: si eran Barbies, ella la rubia, yo la amiga morocha. Si eran nenucos, ella el mas rubio, yo el morocho. Si eran ponys... bueno, los pequeños ponys solian ser de colores surrealistas, asique nada.
Francamente, era horrible. Le ponía con toda mi ilusión el pastito a los reyes pidiendo que por favor me trajeran el mecano, o mis ladrillos. El juego de la Oca o un cubo mágico. Y no, ahi aparecía, algún "pancitas" (esos bebotes en miniatura que jamás entendí, con todo su mundo mínimo) en las dos diferentes versiones: rubia y morena. Obviamente, estaba claro cual era para cual. Mi hermana menor en su burbuja, feliz. Barbies y Tammys terminaban en su cajón de juguetes, ya que, amén de la bronca que me daba el regalo en sí, la idea de desvestir mujeres voluptuosas me pudo llegar a interesar de más grande, pero de pequeña me parecía un juego bastante pelotudo por su inutilidad, más me disgustaba la idea de recalcar la diferencia entre la hna mayor y la menor.
Este era el panorama de mi vida, cuando paso lo peor, uno de los momentos mas amargos de mi infancia. Lloré, lloré días en secreto, y cuando me descubrían llorando decía haberme caido y golpeado. Me encerraba, y lloraba. Dibujaba cosas tristes y lo único que soñaba era con un champú mágico que me cambiase el color de pelo para siempre, a escondidas me ponía el yonson baby(que tenia manzanilla y lo usaban para el pelo solo de mi hermana) en los pelos que me quedaban como paja luego... ¿y que fue lo que hizo que me ponga tan pero tan mal?
Pitufina. Pitufina y los putos pitufos. Seh. ¿No lo recuerdan? ¿Acaso no lo saben?
Cuando Gargamel crea a Pitufina la crea...
¡¡¡ Morocha !!!Morocha, desaliñada, con malos modales, y casi fea.
Asi la hizo, de pelos oscuros, para apoderarse de los pitufos y destruirlos.
La mala pitufina era morocha.
Y todo hubiese pasado si los pitufos hubiesen cagado fuego ahí nomás gracias a la única mujer que caía en la aldea azul (¿puedo decir "cagarar fuego"?), pero no, no.
¿Queeeee entonces? Santos nísperos, chica, ¿queeeeeeee?
Luego pasa que el Fucking Papa Pitufo la vuelve buena... Buena, encantadora, con pestañas rizadas, cintura, un vestido de Armani, maravillosa...
¡¡¡ y Rubia !!!O sea... Me guardo las conclusiones para mi, y solo les cuento que quien me salvo de meter la cabeza en kerosene a ver si se me desteñian las mechas fue uno de mis maravillosos primos que me dijo:
Seh, pero mirala ahora, se volvio una estúpida!!!Me acuerdo que me sequé los mocos en la manga del buzo y apague la tele. Nunca mas volví a mirar a los pitufos.
(Ya se que las rubias no son estúpidas, mi hermana ahora es morocha, las morochas no somos todas re vivas, y
el principe azul no existe ni en la aldea de los pitufos, pero no era necesario que hagan algo asi, perfectamente pitufina podia haber nacido de un huevo de cisne o de un capullo de mariposa, que seyo, por ponerme un poco poética)
Chas gracias, si quieren echarme, ahora mismo, haganlo con gusto...

(Le dedico este Post a M. mi gran amiga Rubia)