viernes 10 de julio de 2009
Identificando al cabrón que está adentro
Al respecto, dos cosas. Sí, es cierto que la ficción en algún punto se basa en la realidad. No, no podemos pretender que es su fiel reflejo, porque la realidad siempre está arreglada y acomodada como una mujer para la primera cita, con mucho maquillaje, wonder bra (corpiño de realce) y buenos tacos.
El principal problema es que con el paso del tiempo nos hemos creído que así funcionan las cosas y terminamos viviendo la vida a punta de suposiciones: se supone que no debes tener sexo en la primera cita, se supone que si tienes una relación de cierto tiempo hay que hablar de matrimonio, se supone que debes ser exitoso, se supone que debes ser profesional, se supone que si no te presenta a su familia es porque no te quiere en serio, se supone que debes ser madre, se supone...
El tema es que esta información está tan grabada en el inconsciente que uno no puede evitar que su piloto automático responda a esos estándares. Yo he hecho serios intentos por reprogramar al cabrón que tengo adentro, me alejé de una sociedad donde la suponedera manda, conocí gente que normalmente sería considerada outsider, he incursionado en ciertas formas de vida alternativas, si se quiere; sin embargo, me parece que estos mandatos acosan más que la pobreza, y todavía sigo dudando si cada reacción que tengo es la saliva ante la campana cual perro de Pavlov, o si es genuina.
¿Alguien conoce alguna fórmula para diferenciarlo?
Pd: Esta es mi primera entrada, supongo que debo decir: gracias por dejarme entrar.
miércoles 8 de julio de 2009
Moción de orden
También es claro que entre pestes, feriados patrio, feriado sanitario (en suma fin de semana larguísimo), frío y demás plagas no estoy esperando que se arme una fiesta multitudinaria por mi llegada. 100, 200 personas me parece más que suficiente (?).
Hay dos cosas claras: 1- no les voy a relatar mi itinerario para el viaje porque a nadie le interesa, sería un embole y demostraría que tengo menos onda que mi pelo y 2- si hay que armar algo no corre por mi cuenta porque en esas tierras soy foránea y apenas si ubico 3 calles y un colectivo (de los que por allá llaman bondi), ponele.
Resumen: voy a estar por allá, si se juntan avisen (y orienten), sino pásenlo bonito y pongasé una camperita que está fresco.
martes 7 de julio de 2009
las cosas como son
Estoy bastante harta de escuchar decir a la gente que esta podrida de la gripe A y toda la parafernalia que monta el noticiero al rededor de eso.
A ver si nos entendemos un poquito, la gripe está, todos los años se muere gente por eso, ésto no es nuevo, todos los años se vuelve más "fuerte", pero el alcohol en gel se vende, lo tengo y lo uso, muchísimo antes de la "porcina", en las clínicas hace un tiempo considerable que en las habitaciones se encuentra un dispenser con alcohol igual al del jabón líquido.
Desde chiquitos nuestras madres nos enseñaron a lavarnos las manos antes de comer y al volver de la calle.
La higiene es cuestión de cada uno, no solo de la gripe A.
Pero si igualmente no colaboramos entre todos a ser mas precavidos,
después no hay queja que valga.
update: para los malos entendidos, que en vez de generar debate,
fomentan discusión, la cual no lleva a ningún lado.
Acá no se está hablando de que la gripe A es la misma que la gripe "común" pero más fuerte, ya que la "A", según entendidos en el tema, es nueva,
sino de la buena educación, de la higiene diaria.
Hay que aprender a dejar de lado, en ciertos momentos, la rebeldía de cotillón y tomar conciencia.
jueves 2 de julio de 2009
Gran Juntada Gran 2.0.1. (Definicion)
miércoles 1 de julio de 2009
¿Cuando conocés a alguien, qué momento te parece decisivo?
Veamos de todas formas. De la mencionada:
¿Cuando conocés a alguien, qué momento te parece decisivo?
La primera mirada | 25 (11%) |
La primera charla | 98 (44%) |
El primer beso | 47 (21%) |
La primera salida | 17 (7%) |
La primera vez que tienen sexo | 19 (8%) |
La primera noche juntos | 14 (6%) |
El primer día juntos | 20 (9%) |
Nada de lo anterior | 21 (9%) |
Para escribir lo que sea de lo que es obvio (casi como un medio profesional) y siendo que mi vida derrapa en horas, les propongo sacar algunas conclusiones juntos.
A un alarmante 44% le resulta importante el primer intercambio de palabras. En consecuencia, la gente como a mi a quienes nos gusta hablar boludeces, perdemos chances en ese segmento...
El 21% lo define con el primer beso (acto al cual los 44% anteriores rara vez llegamos)... Siendo que tengo brackets y que mis labios se cuartean con el frío, el calor, la humedad, el herpes, etc. Condenado con el 65%.
No comparto una noche con nadie hace años. Me impide dormir bien. Un día? Menos. No se puede boludear a gusto cuando nos acompaña una cita.
Siguiendo con esa lógica, mis posibilidades de éxito se reducen al 8% que considera al sexo como... eh.. no. Esa tampoco.
Primera mirada? Si! Pero hablo y la cago. O sea... Nada. Me quedo con el 9%? Boe, menos margen de error... mmm... 5%? Una cada veinte? Si, cierra.
Ahora entiendo mejor porque sigo solo. Viste abuela? No tengo novia por incapaz.
Saludos.
Lucas.-
jueves 25 de junio de 2009
Las cosas por su nombre
ej:
A: Ayer la vi a Romina
B: ¿que Romina?
A: la de la facu
Osea te convertiste, en "ladelafacu" "lapetisa" "la que estaba en el cumpleaños de tal" etc
Esto me hizo pensar en una cosa: ¿existirá un nombre que SOLAMENTE una persona lo tenga? Es decir que haya una sola persona con ese nombre.
Saquenme la duda por favor.
miércoles 24 de junio de 2009
Rituales
No hay nada que me resulte tan incómodo y antinatural como las llamadas “citas”. Dos personas que apenas se conocen pactan encontrarse en una fecha y lugar determinados. Ambos saben muy bien que el fin último de este ritual es la perpetuación de la raza humana, sin embargo se empeñan en disfrazar su cometido y hablar sobre sus hobbies, películas preferidas y objetivos laborales.
No sólo eso, sino que ambos hacen un esfuerzo sobrehumano para parecer mejores de lo que son e impresionar al otro, o mejor dicho “mostrar su mejor lado”. Antes de una cita, las mujeres pasamos horas tratando de lograr ser “lo más lindas que podemos ser” y nos ponemos la ropa que mejor disimula nuestros defectos para explotar todo nuestro potencial.
Sólo converzamos de las cosas que nos hacen sonar interesantes y resaltan nuestras virtudes, nos cuidamos de cualquier mención de nuestros defectos “porque sino lo vamos a espantar”, y los dejamos para más adelante “cuando ya esté enganchado”.
Y después se preguntan por qué las relaciones fracasan... con un comienzo tan pautado y poco auténtico es una suerte que cualquier relación llegue más allá de la primera cita. No digo que yo tenga un método más efectivo, pero si un día cualquiera, sin preparación previa, dos personas se cruzan por la calle y se gustan, mi recomendación sería:
- Hola, me llamo Lin. Soy una terrible ama de casa y hago ruiditos de chancho cuando me rio mucho ¿Y vos?
- Soy Juan. Tengo un trabajo mediocre que no me hace feliz pero paga las cuentas. Me encantan los chocolates asi que si la relación prospera probablemente me deje estar y suba unos kilos. ¿Tomamos un café?
Ok, mi método es más difícil. Pero las probabilidades de éxito a largo plazo aumentan considerablemente.
lunes 22 de junio de 2009
¿El sabor del encuentro?
El otro día con una amiga hablábamos de las relaciones amorosas. Su pregunta tenía más que ver con el cómo encontrar a alguien, que con el cómo mantener una relación.
Está claro que en épocas como éstas, con la banalidad que padecemos en todos los aspectos de la vida, es natural que la soledad sea más común que las parejas felices. Es decir, uno siempre idealiza aquello que no tiene; pero muchas veces, por quedarse en la mera idealización se choca contra una pared de realidad cuando en lugar de una cosa, se encuentra con otra.
Lo natural, y siendo tantos los solitarios que vagan por doquier, sería que encontrarse sea tan simple como destapar una cerveza, pero no. La realidad nos muestra como ciegos que avanzan sin saber bien por qué, ni por dónde.
Le decía a mi amiga, que para encontrar primero hay que saber qué es lo que uno busca. Es decir, muchos, por el simple hecho de hacer de cuenta que están menos solos, se entregan a relaciones intensas, pero fugaces y lo peor, es que saben que esas relaciones tienen poca vida.
Tal vez por el mismo hecho de que una relación más duradera o que empieza sin fecha de vencimiento, requiere de mayor compromiso y, sobretodo, de mayor riesgo.
El trabajo de conocer mínimamente al otro, algo que quizás vemos como innecesario, es fundamental. Lo que uno pierde de vista, es que la única forma de conocerse a sí mismo en una relación, es dándose ese tiempo que, por lo general, nos restamos.
Es decir, una persona que nunca tuvo una relación de pareja, difícilmente sepa cómo es en una relación de pareja. Por lo tanto, cuando llega el momento de buscar alguien que lo complemente, por decirlo de alguna manera, no sabe bien qué busca.
Es por eso que es tan complicado saber qué es lo que uno necesita, y es por no saberlo que yerra en la búsqueda.
Entonces, lo primero sería conocer que es lo que a uno le falta para enfocarse en esa dirección. Y lo segundo es saber que no en cualquier lado puede encontrar eso que busca.
Mi amiga me decía que ella ‘lo da todo’, es decir, ella se entrega hasta ‘vaciarse’. Es en ese punto, en que simplemente ‘da’, que queda en una posición pasiva ante el otro, y es bueno saber que el Deseo, se alimenta del Deseo activo. Uno desea el Deseo del Otro. Y el Deseo del Otro, suele coincidir, con uno mismo. EL Otro, nos desea, entonces lo deseamos. Por lo tanto, una persona que no pide, puede confundirse con una persona que no desea, o sea que no necesita de otro.
Mi amiga aducía que el miedo al rechazo es lo que provoca su no pedido. Pero si no pedimos, ¿cómo pretendemos que el otro sepa qué es lo que necesitamos?. Todo esto es parte del conocerse. La entrega absoluta suele ser menos arriesgada, y más simple, que el hecho de salir a buscar lo que uno quiere, porque muchas veces, ni uno sabe qué es eso. Además, si las cosas no salen como deseamos, es más fácil escudarse en el ‘yo le dí todo’, y caer en la victimización, que tener que hacerse cargo de las cosas que salieron mal, planteárselas y modificarlas.
Entonces, yo me pregunto, con esto de la soledad, el no encuentro, y el miedo al rechazo, ¿uno siempre busca en el lugar en dónde hay?. Porque muchas veces, pareciera que uno insiste en lugares conocidos, en donde sabe que no encuentra nada. ¿por qué tenemos esa tendencia, caprichosa, a volver al lugar en donde terminamos perdiendo?
Una vez me dijeron, ‘tu soledad aparece dónde sentís, que aquellos que deberían darte, aparecen’. Es decir, donde esos que me rechazan y me niegan aparecen, aparece mi sentimiento de soledad. Es lógico, si lo pienso, es totalmente lógico. Porque es el rechazo de esos lo que hace que me enfrente con propia mi soledad. Es una soledad adquirida, digamos.
Lo interesante, sería saber por qué uno se hace a sí mismo este tipo de trampas. Por qué si ,al fin y al cabo, termina llorando, lamentándose por lo que no fue, y jurándose que nunca más le va a volver a pasar, vuelve a hacer todo de la misma manera. Si uno no cambia el foco, si no aprende a conocerse, a darse tiempo para conocer al otro, quien quiera que sea ese otro, si no aprende a pedir, -y para eso necesariamente, tiene que aprender qué quiere-, nunca va a salir de ese círculo vicioso y solitario, del ‘yo le di todo’, ‘ya no hay hombres’, -o mujeres-, ‘le tengo miedo al rechazo’, ‘no quiero comprometerme’. Etc. Etc. Etc.
¿Qué hacen ustedes para encontrar lo que buscan? ¿Saben qué buscan? ¿Buscan en el lugar indicado, o golpean la puerta que ya se les cerró 1000 veces?.
Interesante, ¿no?.
sábado 20 de junio de 2009
Gran Juntada Gran 2.0.1
Saludos!
viernes 19 de junio de 2009
Grrrr
Perdón, pero lo tenía que decir.
Jote
martes 16 de junio de 2009
Motivos para ir
Así que decidí escribir sobre el encuentro del viernes. Yo no lo propuse, no tiré la idea de la peña, ni tuve un sueño about it.
Sin embargo, me puse a pensar en las razones o motivos para asistir a evento tal.
1. Filo ha organizado muchos de los mejores convites a los cuales tuve la oportunidad de asistir.
2. Me copo haciéndole el aguante a Lauri y sus compañeros.
3. Con algunos de los colegas co-bloggers hace casi un año que chateamos y nunca nos vimos la cara. Yo voto por salir de la pantalla cada tanto y ponerle cuerpo a las palabras.
4. Hay vino y empanadas.
Creo que podría tirar un par más.
Después me detuve a pensar un momento en las razones para no asistir y solamente se me ocurrieron dos:
1. Vivís lejos o vas a estar lejos ese día.
2. Ya tenías un compromiso.
Aporten ideas.
Sls.
Lucas.-
viernes 12 de junio de 2009
Basta che!!
Me preocupa, y mucho, entender la responsabilidad que tenemos sobre las vidas ajenas.
Especialmente sobre la de los hijos...
Si lo que los padres transmitimos es verdaderamente condicionante... ¿Qué posibilidades de zafar les queda?
Hay un momento en el que se deja de ser sólo hijo y se empieza a trabajar para conseguir ser la persona que uno quiere ser.
Es una tarea de descubrimiento y de construcción diaria.
Así que... ¡por favor! vos, que ya pasaste los 24
¡¡ NO ME CULPES MÁS!!.
miércoles 10 de junio de 2009
Fue un poco raro.
lunes 8 de junio de 2009
Amnesia emocional
Su atención por favor, voy a tener que pedirles silencio porque, como verán, soy nuevita en este espacio. Y ya que viene de garrón, voy a solicitar la ayuda femenina, para que confirmen o refuten, una de las hipótesis más arraigadas de todas las que tengo (¿).
Llámenlo viejazo producto de tener una relación de más de 3 años o, simplemente, instinto de supervivencia, pero cuando escucho a mis amigas hablar de los males que les genera el amor, no logro recordar cuales fueron aquellos que, otrora, me aquejaron a mí,- y sí, les aseguro que los hubo.-
Este olvido no es casual, la teoría que me parece más acertada es que nos acostumbramos rápido a lo bueno y que, por lo tanto, olvidamos fácilmente las lágrimas que derramamos, en pos de un presente prometedor. Pero no, nunca hay que cantar Victoria.
Decía, cómo será de grande el mal que nos hace a las mujeres los arranques de histeria de algunos hombres, que cuando encontramos alguno que más o menos cumple los requisitos, borramos de nuestra memoria todas las burradas que los anteriores nos hicieron porque en ese pasado desastroso no hay nada para conmemorar. Y claro, si te sale bien, esto no tiene mayores riesgos, el tema es cuando te sale mal. Volvés a preguntarte por qué, qué hiciste mal, qué fue lo que ésta vez se te escapó de las manos.
E-rror. Que no haya nada memorable, no quiere decir que no podamos tener presentes todas las maldiciones que echamos a los 4 vientos, cuando nos hicieron sufrir. La falta de memoria es un problema en cualquier ámbito, pero en el amor, tiene las peores consecuencias.
Bueno, dale, Uds. También hombres, después de todo a veces las mujeres también somos guachitas. [Inserte emoticón de angelito aquí]