sábado, 18 de julio de 2009

el error gay

La homosexualidad no existe. Es una proyección de la mente reaccionaria. Lamentablemente, creo que en materia de sexo somos casi todos bastante reaccionarios: para nosotros la homosexualidad existe, ¡y cómo¡ Pero nos hacemos ilusiones, igual que los que creían en la tierra plana.

Me explico: estoy convencido de que el sexo carece absolutamente de significado moral, trascendente. Aún más, el sexo es la inocencia misma; es un juego inventado por la Creación para darle alegría a la gente. Pero solamente eso: un juego, una actividad de la vida vegetativa como dormir o comer, tan importante como esas funciones, pero igualmente carente de peso moral. Los homosexuales no existen. Existen personas que practican actos sexuales con sujetos de su mismo sexo, pero este hecho no debería definirlos porque carece de significado.

Lo que es trascendente, y moralmente significativo, en cambio, es la actividad afectiva. Pues bien, creo que hemos pasado ya la Edad de Piedra, y así como hemos aprendido a no comer veneno y a no dormir dentro de la cueva de los lobos, hemos aprendido también a hacer hijos cuando queremos, y no cuando la casualidad lo quiere.

Parece que el gran malentendido empezó hace ya muchos siglos, por obra de un patriarca que habría inventado el concepto de pecado sexual, con el fin, entre otras cosas, de controlar a las mujeres. El concepto de pecado hizo posible la creación de dos roles diferentes de mujer, el ángel y la prostituta. Es decir, una sirvienta en casa y una cortesana afuera para divertirse. Y, desde entonces, el peso moral del sexo fue descargado exclusivamente sobre las mujeres, o quien como las mujeres es penetrado, como los llamados homosexuales pasivos. Extrañamente, alguien un día decidió que la penetración era degradante, vaya uno a saber por qué. El falo tenía para estos extraños moralistas un sentido colonizador y no de simple cómplice del placer.

No recuerdo haber oído decir que un hombre fuera promiscuo como un factor degradante. Se decía siempre que un varón que tenía actividad sexual con muchas mujeres era un homme a femmes, expresión simpática y para nada negativa. En cambio mujer promiscua quería decir una cosa mala. Significaba un desprecio, una condena, una crucifixión, o por lo menos una degradación. Pero volvamos a la homosexualidad. Una vez establecida la artificial trascendencia de la vida sexual se volvía importante, significativa, cualquier elección sexual. Y se establecían así los roles sexuales. La mujer iba a tener solamente derecho a ser penetrada y el hombre a penetrar. Y apenas llegado a la pubertad, el ser humano, más bien limitado diría yo a ser objeto sexual, debía descubrir enseguida lo que le gustaba y adoptar en consecuencia el rol correspondiente, para llegar a ser. Vale decir, para lograr una identidad a través del sexo. La dramática elección entre una cosa y la otra era exasperada además por el hecho de que la masculinidad era identificada con el concepto de dominación y la feminidad con el de sumisión.

De cualquier manera, pienso que es imposible prever un mundo sin represión sexual. Me esfuerzo en imaginar como resultado una gran disminución de la llamada homosexualidad exclusiva y una gigantesca disminución de la llamada heterosexualidad exclusiva. Y nada de esto tendría ninguna importancia; todos estarían demasiado empeñados en su propio goce para preocuparse por contabilizarlo. Por eso yo admiro y respeto la obra de los grupos de liberación gay, pero veo en ellos el peligro de adoptar, de reivindicar la identidad homosexual como un hecho natural, cuando en cambio no es otra cosa que un producto histórico-cultural, tan represivo como la condición heterosexual.

La formación de un ghetto más no creo que sea la solución, cuando lo que se busca es la integración. Y por esto me parece necesaria una posición más radical, si bien utópica: abolir inclusive las dos categorías , hetero y homo, para poder finalmente entrar en el ámbito de la sexualidad libre. Pero esto requerirá mucho tiempo. Los daños han sido demasiados. Sexualmente hablando, el mundo es una disaster area. En el futuro muy probablemente nos verán como un rebaño tragicómico de reprimidos: un montón de curas y de monjas sin el hábito, pero disfrazados de grandes pecadores, todos víctimas de nuestras represiones.


Por Manuel Puig

Artículo publicado en revista mexicana Debate Feminista, Octubre, 1997.

Cuando alguien pone en letras lo que uno piensa y no sabe como decir....¿para que complicarlo? si ya está bien dicho...dejémoslo así.

15 comentarios:

☀Pau☀ dijo...

Buena pregunta en qué momento exacto de la historia han conseguido controlar el deseo de la mente humana y dividir a las personas por sus calenturas. Qué increíble que lo que se hace a puertas cerradas tenga consecuencias sociales.

Figo dijo...

empezo a ser malo cuando la religión (la que sea) empezó a dictar que era lo bueno y que era lo malo basándose en escrituras antiquisimas que siendo tan abstractas en ciertos casos, hacía que tuvieran que ser interpretadas...el que las interpretó probablemente lo veía mal...y el resto es historia

la respuesta es la religión...

Julia Q. dijo...

100% de acuerdo con Figo. La religión como institución, quizás los primeros hombres que vieron lo que hoy llamamos marketing. Ahí empiezan las fronteras. Y qué de acuerdo con el Sr. Puig, pero no, no creo que nunca vayan a desterrarse los vocablos Homo y hetero. El final del escrito sublime.

¿Lesbiana? dijo...

Lo iba leyendo sin saber que era de Puig y me decía "Este tipo es un genio, cómo hizo para escribir eso que pienso hace años?".

Lo que más me llegó es eso de la colonización fálica.

Y si, estoy a favor de la liberación sexual, pero en contra del orgullo gay. Yo estoy orgullosa de ser lo que soy, no de ponerme etiquetas y auto-segregarme.

Gracias por dar a conocer un texto tan lindo.

La Rubia dijo...

Clap Clap Clap

Lucas.- dijo...

Excelente el post Soledad.

natalia dijo...

Es cierto que salir con un tatuaje en la frente que dice "SOY GAY", salir exclusivamente a boliches gays, promover los lugares turisticos gays y demas estupideces es generar mas separacion en vez de integracion, pero las etiquetas son necesarias, al menos para poder desecharlas. Es decir, cuando empezas a tener todas tus confusiones de este estilo, por lo menos tenes una palabrita q se acerca a lo que crees ser. Si no, no habria ni siquiera un nombre para eso q nos pasa, la confusion seria totalmente angustiante. Necesitamos ponerle nombre a las cosas. Creo que es mejor que existan, que no existan, como dije, al menos para decirle no a la palabrita.

Angie dijo...

no lo había leído nunca, a esto puig, pero es un maestro.

Gaby dijo...

Hce unos años alojaba un extranjeor en mi casa , era de Texas ( estado muy cerrado si lo hay en EEUU) y de su curriculum quitaron su anotacion de su condicion sexual. Cuando llego a mi casa, se presdento y me dijo me llamo Joe y soy homosexual. Yo lo mire y le dije: hola me llamo gabriela y soy heterosexual... Largo una carcajada y charlas despues le dije que lo que es pornaturaleza no tendria que explicarse .
Muy buen articulo.
Saludos.!

Soledad dijo...

Pau... es absurdo que lo que es exclusivamente personal tenga tanto juicio social, estamos de acuerdo.

Figo...pero cómo nos jodieron la vida ¿no?

Julia Q....no importa que no desterremos los vocablos... hay muchas palabras que siguen existiendo pero que ya no estigmatizan...

¿Lesbiana?... Ese es, a mi criterio, el principio de la solución, entender que valemos por lo que somos.
Conozco tanto hétero que no vale nada... y tanta gente que vive contra sus sentimientos por no poder soportar el juicio ajeno!

La Rubia... muchas gracias!

Lucas.-... el mérito es sólo haberlo recordado! gracias Lucas

natalia dijo...necesitamos nombrar las cosas. los humanos sólo podemos pensar con palabras. Lo que no tendríamos que hacer es quedarnos con el pensamiento cristalizado por unas pocas palabras.

Angie...Puig es un maestro... Héctor Babenco, un director brasilero, hizo, hace muchos años, una muy buena película con Boquitas Pintadas... vale la pena verla.

Gaby... ¿viste? es tan sencillo...

natalia dijo...

Si pensamos con el lenguaje siempre fue un gran problema de la filosofia que todavia no ha dejado atras.
Pero a lo que apuntaba era que, si bien no concuerdo con muchas etiquetas del ambito, me alegra que exista una palabra con la que me pueda identificar. Supongo que si no, estaria muy perdida.

Soledad dijo...

natalia...poder nombrar las cosas ya es avanzar...

El Dc Felipe y YO dijo...

NENA por un segundo me asuste!!

te iba a preguntar de donde sacas esas ideas sobre la sexualidad!!!

Recien leo esto, despues de mi comentario en el primer post....
El Sexo en la especie Humana es una actividad totalmente culturalizada, escapa de los bajos instintos...

Por ende los Normal es lo culturalmente aceptado y lo anormal su opuesto!!!

Gran articulo. Lindo post como dije antes ideal para la polemica

Soledad dijo...

Gracias... es un buen artículo para pensar como la cultura nos condiciona en todo, especialmente en la aceptación de los que no practican nuestra misma cultura, y como nos obliga, muchas veces, a simular estar incluidos.
Creo que vienen muy buenos tiempos para pensarnos y sentirnos, para animarnos a ser diferentes y para aprender a respetarnos y desterrar prejuicios.

la tana dijo...

(si pudiera leerme)... excelente post, puig