lunes, 22 de junio de 2009

¿El sabor del encuentro?

-Hoy me autoplageo, o autoplagio, como mas les guste, total, hay muchos que no me leen por allá-.

El otro día con una amiga hablábamos de las relaciones amorosas. Su pregunta tenía más que ver con el cómo encontrar a alguien, que con el cómo mantener una relación.

Está claro que en épocas como éstas, con la banalidad que padecemos en todos los aspectos de la vida, es natural que la soledad sea más común que las parejas felices. Es decir, uno siempre idealiza aquello que no tiene; pero muchas veces, por quedarse en la mera idealización se choca contra una pared de realidad cuando en lugar de una cosa, se encuentra con otra.
Lo natural, y siendo tantos los solitarios que vagan por doquier, sería que encontrarse sea tan simple como destapar una cerveza, pero no. La realidad nos muestra como ciegos que avanzan sin saber bien por qué, ni por dónde.

Le decía a mi amiga, que para encontrar primero hay que saber qué es lo que uno busca. Es decir, muchos, por el simple hecho de hacer de cuenta que están menos solos, se entregan a relaciones intensas, pero fugaces y lo peor, es que saben que esas relaciones tienen poca vida.

Tal vez por el mismo hecho de que una relación más duradera o que empieza sin fecha de vencimiento, requiere de mayor compromiso y, sobretodo, de mayor riesgo.

El trabajo de conocer mínimamente al otro, algo que quizás vemos como innecesario, es fundamental. Lo que uno pierde de vista, es que la única forma de conocerse a sí mismo en una relación, es dándose ese tiempo que, por lo general, nos restamos.

Es decir, una persona que nunca tuvo una relación de pareja, difícilmente sepa cómo es en una relación de pareja. Por lo tanto, cuando llega el momento de buscar alguien que lo complemente, por decirlo de alguna manera, no sabe bien qué busca.

Es por eso que es tan complicado saber qué es lo que uno necesita, y es por no saberlo que yerra en la búsqueda.

Entonces, lo primero sería conocer que es lo que a uno le falta para enfocarse en esa dirección. Y lo segundo es saber que no en cualquier lado puede encontrar eso que busca.

Mi amiga me decía que ella ‘lo da todo’, es decir, ella se entrega hasta ‘vaciarse’. Es en ese punto, en que simplemente ‘da’, que queda en una posición pasiva ante el otro, y es bueno saber que el Deseo, se alimenta del Deseo activo. Uno desea el Deseo del Otro. Y el Deseo del Otro, suele coincidir, con uno mismo. EL Otro, nos desea, entonces lo deseamos. Por lo tanto, una persona que no pide, puede confundirse con una persona que no desea, o sea que no necesita de otro.

Mi amiga aducía que el miedo al rechazo es lo que provoca su no pedido. Pero si no pedimos, ¿cómo pretendemos que el otro sepa qué es lo que necesitamos?. Todo esto es parte del conocerse. La entrega absoluta suele ser menos arriesgada, y más simple, que el hecho de salir a buscar lo que uno quiere, porque muchas veces, ni uno sabe qué es eso. Además, si las cosas no salen como deseamos, es más fácil escudarse en el ‘yo le dí todo’, y caer en la victimización, que tener que hacerse cargo de las cosas que salieron mal, planteárselas y modificarlas.

Entonces, yo me pregunto, con esto de la soledad, el no encuentro, y el miedo al rechazo, ¿uno siempre busca en el lugar en dónde hay?. Porque muchas veces, pareciera que uno insiste en lugares conocidos, en donde sabe que no encuentra nada. ¿por qué tenemos esa tendencia, caprichosa, a volver al lugar en donde terminamos perdiendo?

Una vez me dijeron, ‘tu soledad aparece dónde sentís, que aquellos que deberían darte, aparecen’. Es decir, donde esos que me rechazan y me niegan aparecen, aparece mi sentimiento de soledad. Es lógico, si lo pienso, es totalmente lógico. Porque es el rechazo de esos lo que hace que me enfrente con propia mi soledad. Es una soledad adquirida, digamos.

Lo interesante, sería saber por qué uno se hace a sí mismo este tipo de trampas. Por qué si ,al fin y al cabo, termina llorando, lamentándose por lo que no fue, y jurándose que nunca más le va a volver a pasar, vuelve a hacer todo de la misma manera. Si uno no cambia el foco, si no aprende a conocerse, a darse tiempo para conocer al otro, quien quiera que sea ese otro, si no aprende a pedir, -y para eso necesariamente, tiene que aprender qué quiere-, nunca va a salir de ese círculo vicioso y solitario, del ‘yo le di todo’, ‘ya no hay hombres’, -o mujeres-, ‘le tengo miedo al rechazo’, ‘no quiero comprometerme’. Etc. Etc. Etc.

¿Qué hacen ustedes para encontrar lo que buscan? ¿Saben qué buscan? ¿Buscan en el lugar indicado, o golpean la puerta que ya se les cerró 1000 veces?.

Interesante, ¿no?.

14 comentarios:

Soledad dijo...

interesante y complejo...
Es más sencilla la trampa de lo conocido... tenés razón.
Por lo que se escucha, casi todos buscamos, pero la gran mayoría no sabe dónde buscar.
Ambicionamos encontrar personas y conductas pero no podemos salir del pequeño círculo de lo conocido, que generalmente no las tiene.
Por eso andamos tan solos!

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

así parece sole, al menos asi anda mi amiga. :D

Ms Cellophane dijo...

Estoy de acuerdo, seguimos tropezando con las mismas piedras. Con el sitio donde se busca, con la forma como se plantea la relación, con el desconocimiento de qué se quiere y qué se está dispuesto a dar.
Creo que el primer enfoque equivocado es ver la relación y al otro como una necesidad. No digo que hay que irse al extremo del accesorio, pero sí considero que cuando uno se vuelve dependiente de la compañía, cualquiera que esta sea, el comportamiento es errático y poco acertado.
Ese estado de ansiedad y desespero (así uno parezca muy cool) se traduce en síndrome de pájaro contra el vidrio, golpeamos una y otra vez y no terminamos de entender, que por más que parezca tan fácil, sigue habiendo una barrera de por medio, que no son sólo los otros con sus locuras particulares, sino las propias que ni siquiera reconocemos.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

Claro, Ms. el tema es que uno no necesita AL otro, sino DEL otro. eso lo deja al otro, no como una cosa, sino como alguien que puede proveernos de aquello que carecemos.

concuerdo con vos.

Lucas.- dijo...

Wow Caro!!! Sin ofender a nadie, creo que desde G. hacía mucho que nadie posteaba algo tan profundo acá.. (si, es un halago descarado a ambos y un pinchazo al resto ) =)

Muy buenas las respuestas, también...

Con el "saber lo que uno quiere" yo compro, cierro y no te hago descuentos... El temita es que lo que uno quiere es siempre complejo... usualmente...

Ahora, en el multiple choice de tu propuesta, yo arremeto con:

¿Qué hacen ustedes para encontrar lo que buscan?
Me entreno en buscar.

¿Saben qué buscan?
Definitivamente.

¿Buscan en el lugar indicado, o golpean la puerta que ya se les cerró 1000 veces?
Busco en el lugar que considero indicado... Pocas veces golpeo la misma puerta dos veces. Porque buscar es necesario, pero vivir no lo es. Y yo elijo buscar vida.

Saludos!

Café (con tostadas) dijo...

epa, che! no que no hacíamos copypaste acá??????

Lin dijo...

El problema también es que vivimos en una sociedad que nos empuja hacia la autosuficiencia constantement, y es difícil reconfigurar los roles al tipo de necesidades a satisfacer, en uno y en el otro.
El desencuentro no es solo geográfico, sino que también pasa por un desencuentro en el rol que se pretende cumpla una pareja.
Y si, seguimos yendo a los mismos lugares muchas veces es porque nos da miedo saber que si buscamos en otro lado quizás encontremos lo que de verdad buscamos y ahí se nos acaben las excusas.

Ms Cellophane dijo...

No digo que debamos ser autosuficientes, pero estar carentes ante el otro me parece una posición eternamente infeliz y dependiente desde el vamos. Creo que ya lo había dicho alguien y estoy plagiando, pero no se supone que si estás con otro debes sumar, y no simplemente completar?
Básicamente porque eso dejaría a la opción de estar solo y feliz, simplemente inviable.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

Cafe, gracias por pensar que es tan bueno el texto que lo copie de algun lado, pero no, lo escribí yo solita.

besos!

:D

Juan dijo...

Muy interesante, me quedo con esa parte en donde decis que uno siempre busca en los lugares donde termina perdiendo. Es mejor ser buen perdedor que tirar la toalla.



creo que Café dijo eso porque te copypasteaste vos misma y no porque le pareció bueno, aunque eso no quiere decir que sea malo :)

Café (con tostadas) dijo...

Caroline, no lo dije por plagio, lo dije porque, hasta donde yo tenía entendido, no copiábamos de nuestros blogs acá!

Teóricamente los textos que publicamos acá son originales de y para la conjura...

De la gente que plagia a los demás ya opiné... de plagiarse a si mismo cada uno es dueño y no tengo por qué opinar.

Sweet carolain Arengando a la gilada..Por un mundo menos pedorro dijo...

ok :D

JoseloRock dijo...

Que mala leche el comentario de cafe!!!!!!!!!!!


Otro tema, yo suelo buscar donde no hay creo que de ahi parte todo lo demas. Me sirvio leerte. Vere como sigo.

besos.

J.

yo dijo...

recontramente de acuerdo con vos!! Excelente post!